Recientemente he recibido en mi bandeja de entrada una invitación para entrar en el sorteo de un crucero "sólo" con registrarme en una página web. Como muchos usuarios, hice clic pensando que "total, sólo perderé un segundo en darme de alta y puede que me toque..." El caso es que cuando se abre el enlace en cuestión me llega el siguiente formulario:

¿¡Hasta 23 campos que cubrir para participar en un sorteo!? No seré yo la que pierda toda la mañana en esto, desde luego...
Supongo que al igual que yo, muchos usuarios "abortarían" la misión al llegar a ese punto.
En definitiva, mi consejo es que si quieres hacer algún tipo de acción de e-mail marketing similar a la que reflejo en este post (muy recomendable, por otra parte, para aumentar tu número de destinatarios), asegúrate de darle facilidades a tu público objetivo. E-mail, nombre y apellidos son suficientes para ir enganchando a tus destinatarios. Ya vendrán otras acciones para saber más.
Por supuesto que conocer todos los datos de tus destinatarios es fantástico para un futuro, pero este no es el modo. No puedes pedir "gotas de sangre" para entrar en un sorteo. Corres el riego de que, lejos de lograr una gran participación, la cosa quede en nada.