Parece que es una práctica habitual entre los techies "guays" de EEUU el poner en Internet, públicamente, las direcciones de correo electrónico de todo aquel que le escriba cosas que no le interesan, no le gustan o le molestan.
El último en hacerlo ha sido Chris Anderson, editor en jefe de la mítica revista Wired, siguiendo la pista de otros como Mark Frauenfelder de Boing Boing.
Dice estar harto de recibir e-mail de gente que no saben a quien le están escribiendo. recibe del orden de 300 correos diarios que no son spam y dice en su blog:
"Lazy flacks send press releases to the Editor in Chief of Wired because they can't be bothered to find out who on my staff, if anyone, might actually be interested in what they're pitching. Fact: I am an actual person, not a team assigned to read press releases and distribute them to the right editors and writers."
Puedo comprender su frustación, pero de ahí a publicar todos esos correos en Internet a merced de los recolectores de direcciones para spam, me parece muy injusto. Y de hecho em españa eso es ilegal. ¡Vamos hombre!, mételos en la lista negra y punto, peo no publiques los correos por ahí :-(
Aquí, la LOPD le imondría una multa de hasta 30.000 euros por cada denuncia que tuviera de sa gente. seguro que se lo pensaba dos veces antes de publicarlos :-)