El cumplimiento del timing planificado en tus campañas es fundamental para conseguir los objetivos que te hayas marcado al principio. Más aún si tu producto o servicio está sujeto a cierta estacionalidad o a fechas puntuales del año.
Esta refl
exión viene porque, una vez más, mi bandeja de entrada -bendita bandeja de entrada :-)- sirve de inspiración para todo lo que se me puede plantear en torno al e-mail marketing. En esta ocasión, recibo a día 17 de febrero un emailing de una empresa para que "ESCOJA MI REGALO DE SAN VALENTÍN" (además, así, escrito en mayúsculas, "gritando"). ¡¿Dónde quedó San Valentín, y mi regalo de San Valentín?!
Desde luego, un emailing de este tipo es carne de "bandeja de correo no deseado" ...y allí fue a parar. Ya no entro en mencionar el diseño y estilo del mensaje (rosas rojas y corazones... en fin). El caso es que, además de dar una mala imagen de falta de profesionalidad o de planificación empresarial, si a mí, como destinataria, por casualidad, me hubiese interesado la oferta ya sería tarde para beneficiarme de ella. Conclusión: un típico caso de "tarde, mal y arrastro". Han tirado la inversión en esa campaña.
Es muy difícil llevar a cabo una planificación exhaustiva de una campaña de e-marketing contemplando todas sus variables, pero, por supuesto, hay casos más sangrantes que otros :-)... Y ya no sólo es difícil pensar y plasmar un timing adecuado, lo realmente difícil es cumplirlo y ejecutarlo en tiempo y forma. Eso sí, si se hace bien, se consiguen los mejores resultados.