Me gusta destacar la versatilidad del e-mail marketing para la promoción directa o indirecta de nuestros productos o servicios. La clave para que la comunicación sea adecuada en este sentido va a depender más de los contenidos y la forma de comunicar que de la herramienta empleada para ello, aunque, por supuesto, han de ir "de la mano".
Si estás pensando en hacer una campaña de e-mail marketing, plantéate qué es lo que comercializas para enfocar el mensaje:
-Si vendes productos. Recuerda que el consumidor ve físicamente sus características por lo que puede resultar mejor apelar a servicios o valores añadidos que percibirá tras su compra.-Si vendes servicios. Intenta convertir algo etéreo e intangible en algo real para que el consumidor no sienta que le están vendiendo humo, sino que palpe en la mayoría de lo posible qué es lo que está adquiriendo.
En ambos casos, apuesta por ofrecer variedad al consumidor, pues a todos nos gusta elegir, no queremos que nos vengan las cosas impuestas.
Aplica la flexibilidad que caracteriza al e-mail marketing a tu propia relación con tus clientes. A lo mejor te ayuda a rediseñar una percepción que puede ser errónea o estar desactualizada, mejorando así futuras comunicaciones.
Remember Me