La despedida de un correo electrónico indica a cada una de las partes cómo es la relación que se va a establecer entre ambas y además ofrece la oportunidad de hacer saber al destinatario cómo deseas que se dirijan a ti. Por ello no debemos descuidarla ni prescindir de un cierre de correo adecuado.
Por lo general, en la despedida de un e-mail formal encontramos dos partes: el cierre y la firma
En la correspondencia formal del marco de los negocios pueden usarse, entre otras, las fórmulas de cierre “Atentamente”, “Cordialmente”, “Saludos”, “Le saluda atentamente” y “Afectuosamente”. “Cordialmente” es la despedida más fría de todas y la más apropiada cuando escribes a alguien que no conoces bien.
“Saludos” y “Un cordial saludo” son, hoy en día, los más empleados en los correos electrónicos pues son una forma segura de terminar un comunicado y sirven para todo tipo de propósito.
Emplees la fórmula que emplees, lo más importante es comprobar que no estás siendo demasiado formal o informal a destiempo.
Con respecto a la firma, hay que tener en cuenta que se convierte en la forma de presentarte a tus receptores y en qué términos se establecerá tu relación con ellos. Además, es tu manera de indicar cómo quieres que se dirijan a ti.
Para elaborar un bloque de firma correcto recomendamos excluir imágenes con un trazado te tu firma real y plasmar tu nombre completo, cargo e información de contacto (empresa, dirección, teléfono, fax, email, página web y logotipo). Esta combinación de datos resulta la más cortés y la más inteligente por tu parte si esperas que el destinatario contacte contigo.
Cuidando estos pequeños detalles tus comunicaciones se volverán realmente eficaces y atractivas.
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