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Ayer por la tarde, en el The Monday Reading Club, estuvimos tratando sobre la segmentación de clientes a raíz del libro “Entre Singles, Dinkis, Bobos y Otras Tribus” de Pilar Alcázar. Del libro se desprende la teoría de que la segmentación tradicional por grupos de edad o localización está un tanto desfasada, y que hoy en día se presta más una segmentación por estilos de vida.
Eso me ha hecho pensar en la segmentación en el correo electrónico. Y lo cierto es que hay muchas formas de segmentar tu base de datos de emails. Todo depende de los datos de que dispongas, claro. No obstante hay una serie de clasificaciones fundamentales, independientes de los parámetros geo-culturales y sociales clásicos, que siempre funcionan. Por ejemplo: los tipos de clientes en función de su historial de compra.
Vamos a verlo y a estudiar cómo podemos sacarle partido a este concepto tan sencillo:
Pre-Clientes
Son aquellos que todavía no han comprado pero que ya se han puesto en contacto con nosotros, nos han pedido información y nos conocen. El objetivo de las campañas a este grupo debería ser, obviamente, el de convertirlos en clientes.
Para ello, y siempre respetando la máxima de aportar valor, los correos que les enviemos deberían ser informativos, destacando algún producto o servicio, o haciendo hincapié alguna característica clave de los mismos. También funcionarán ofertas concretas, de plazo cerrado, para mover a los indecisos a comprar.
Ya nos conocen y si nos han dado su correo es que les gustamos, así que sólo falta ese pequeño empujoncito para que se conviertan en clientes.
Nuevos clientes
Este grupo nos acaba de conocer como proveedor. Ya han dado el paso que les faltaba a los anteriores y por lo tanto están viendo a ver cómo nos comportamos. Probablemente no conozcan bien nuestro producto/servicio todavía y puede que alberguen ciertos recelos sobre nosotros. A los clientes que estén en esta fase es primordial facilitarles información, que es lo más valioso para ellos en ese momento. Por ello nuestros correos hacia ellos deberán contener trucos, tutoriales, recordatorios de ciertas preguntas frecuentes que sabemos que todos los nuevos clientes tienen (sobre nuestra forma de trabajar, precios y plazos…), etc…
Por supuesto también podemos tratar de venderles otras cosas relacionadas (cross-selling), aunque en una primera fase es mejor centrarse en dar valor.
Clientes fieles
Son los que ya llevan bastante tiempo con nosotros, conocen nuestro producto/servicio y lo dominan, por lo que ya no necesitan tanta información como los anteriores. A este grupo debemos fidelizarlo.
Para ello nada mejor que un boletín con la frecuencia apropiada, que les ofrezca información sobre el área de su interés en la que seamos especialistas y noticias de nuevos productos, nuevas características, etc...
En lo que respecta a moverlos a la compra, dado que son clientes las opciones aquí son claras: up-selling y cross-selling, es decir, venta de una versión superior del producto/servicio o venta de productos/servicios relacionados que puedan ser de su interés.
Además con estos tenemos una ventaja clara: al conocer qué han comprado y cuándo, podremos hacer sub-segmentaciones para realizar ofertas de forma mucho más personalizada.
Está demostrado por multitud de estudios empíricos que las ofertas a clientes enfocadas en función del histórico de compras de éstos tienen una efectividad muchísimo mayor que las ofertas generales. Algunas fuentes hablan de hasta 30 veces más efectividad en ofertas orientadas según el histórico de compras, frente a ofertas genéricas enviadas a toda la base de datos.
¿Has comprado alguna vez en Amazon? Entonces habrás recibido correos ofreciéndote cosas de la tienda. A veces asusta lo mucho que saben de ti. Eso es email marketing segmentado por histórico de compra (y visitas) en estado puro.
Clientes perdidos
Es una realidad: a veces los clientes se marchan. Da igual o buenos que seáis, la retención al 100% no existe. Y eso no quiere decir que haya habido fallos o que el producto/servicio sea malo. Pueden existir miles de razones. La cuestión aquí es tratar de conocerlas.
Si logramos averiguar por qué se ha marchado un cliente y tenemos esas causas categorizadas en nuestra base de datos, tendremos medio camino recorrido para recuperarlos.
Por ejemplo, consideremos el caso de una empresa que ofrece un producto de software. Algunos clientes se han marchado porque el producto carece de una característica que, si bien no es esencial para la mayoría, en su caso se trata de algo necesario. Si lo sabemos (y hay más cómo él que se han ido por lo mismo), seguro que tarde o temprano añadimos esa característica. En cuanto esté disponible podemos informar al antiguo cliente de su disponibilidad y hacerle una oferta especial que lo anime a volver al redil.
Es sorprendente lo que se puede hacer si anotamos sistemáticamente y clasificamos las razones de pérdida de clientes.
En resumen
Hay muchos tipos de segmentación que podemos llevar a cabo sobre nuestros datos. La segmentación básica que he presentado en este texto puede parecer sencilla, pero lo cierto es que es muy efectiva si la sabemos usar, y muchas empresas no la tienen en cuenta a la hora de hacer su email marketing.
A partir de ahora trata de pensar en estas cuatro categorías y tenlas en cuenta en la planificación de marketing. Seguro que acabas viendo frutos enseguida con conversiones, retención, crecimiento de ventas y recuperación de clientes perdidos.
Últimamente he notado que aumentan considerablemente las consultas formuladas por nuestros clientes actuales y potenciales sobre qué porcentaje de emails que envían a través de una herramienta de e-mail marketing llegan a la bandeja de entrada de sus destinatarios. La respuesta, fácil: es imposible dar un número exacto. Y el que lo dé, miente.
Dado que los factores que influyen en el hecho de que un email llegue éxitosamente a una bandeja de entrada son múltiples, múltiples son también las posibilidades de "cojear" en alguna de las variables que interactúan. Me explico: aunque tú sepas que estás enviando desde una aplicación "limpia" cuya IP no está en ninguna lista negra del mundo, no puedes redactar una línea de asunto tipo "Gane dinero fácil" o "Consiga gratis este producto" o enviar 100.000 correos a direcciones de webmails (Hotmail, GMail...) porque caerás en SPAM...
Si estás buscando una herramienta de email marketing y el proveedor que estás evaluando te dice "Te garantizo que el X% de tus envíos llegarán a la bandeja de entrada de tus destinatarios" desconfía. No quiero decir que ellos no manejen algún dato que les lleve a ese X% de algo, pero no es lo que tú estás preguntando seguro.
En fin, que aunque yo personalmente no te garantizo -ni con nuestra herramienta ni con ninguna otra- un porcentaje exacto de correos entregados, enumero algunas claves para que ese porcentaje sea lo más cercano al 100%
1. Usa una herramienta de e-mail marketing potente y fiable. Yo te recomiendo MAILCast, claro ;-) 2. Usa una buena Base de Datos. Fundamental. 3. Personaliza el remitente 4. Redacta una buena linea de asunto. 5. Cuida el contenido de tu mensaje 6. Ojo con las imágenes: tamaño y formato. 7. Cuida la proporción de texto e imagen de tu mensaje
En definitiva: huye de técnicas de spammers y mima un poquito más tus campañas de e-mail marketing, que tienen más importancia de la que le das, seguro!
...Y hablando de darse de baja, te presento una iniciativa de FECEMD Federación de Comercio Electrónico y Marketing Directo, que nos va a adelantar mucho trabajo en este sentido. Me refiero a las Listas Robinson de exclusión publicitaria.
La Lista Robinson es un servicio de exclusión publicitaria creado conforme a la normativa sobre Protección de Datos. Este servicio se aplica en el ámbito de la publici dad dirigida a nombre de una persona y a una dirección de correo postal, a una dirección de correo electrónico o a un número de teléfono concreto. Tiene como objetivo disminuir la publicidad no deseada que reciben los usuarios.
A grandes rasgos, esta iniciativa favorece a:
·Particulares. Cualquier persona puede inscribirse gratuitamente en el Servicio de Lista Robinson. Sólo debe indicar el medio a través del cual no desea recibir publicidad de organizaciones con las cuales no mantenga o haya mantenido algún tipo de relación.
·Empresas. Las empresas pueden consultar la Lista Robinson para no enviar comunicaciones comerciales a los registrados en ellas o, cuando realicen acciones de marketing dirigidas a personas que no sean sus contactos.
Échale un vistazo a este servicio y verás que todos salimos ganando!
 Esta semana Spanair ha organizado una encuesta en su web para elegir su futuro logo entre dos propuestas, de manera que sus clientes y visitantes tengan la última palabra de la nueva imagen de la compañía, pero eso si, introduciendo previamente el e-mail para participar en el sorteo de un viaje alrededor del mundo. Esta es una gran idea para crear (o mejorar) una lista de correo de clientes y leads altamente identificados con la marca, y fidelizar más si cabe creando vínculos emocionales, ya que se les está permitiendo tomar decisiones sobre ésta, y seguro que para tu empresa también puedes tomar una iniciativa parecida. Encuestas, sorteos o simplemente ofertas especiales para suscriptores (no hace falta regalar una vuelta al mundo) siempre son iniciativas interesantes para incentivar a futuros suscriptores de tu lista. Sin embargo, veo además una segunda lectura a esta campaña desde el lado SEO, ya que si buscas Spanair en Google verás que muchos de los resultados de la primera página hacen referencia al desgraciado accidente de Barajas, por lo que también podría ser una estrategia para crear “ruido” y desplazar estos resultados a la segunda página y sucesivas.
Cuando te tomas un medicamento con receta esa información queda entre tú, tu médico y tu farmacéutico. Nadie más tiene derecho a saberlo.
Bueno, quizá no sea así por mucho tiempo según marcan algunas tendencias.
Bajo una ley que se ha aprobado de forma callada en el senado de California (EEUU) el pasado día 29 de mayo las farmacias tendrían libertad para compartir los datos de las prescripciones médicas de los pacientes con empresas especializadas en el envío masivo de correo electrónico.

El razonamiento que subyace bajo esta capacidad de compartir datos es que ayudará a los consumidores ya que les proporcionará la forma de recibir correos recordándoles que deben tomar la medicación o renovar una receta.
La realidad, según dicen sus críticos, es que esto es un movimiento por parte de las empresas farmaceúticas para asegurarse de que los pacientes consumen los medicamentos más caros de marca y no con los genéricos, mucho más baratos. Por supuesto también conducirá a violaciones de la privacidad.
"Tu información médica privada se transferirá de una base de datos a otra" dice Jerry Flanagan de la asociación de Santa Mónica Consumer Watchdog. "Una vez que el genio sale de la botella es muy difícil conseguir que vuelva a entrar". También han lanzado una campaña específica para luchar contra esta normativa.
El creador de la norma dice que ésta ha sido malinterpretada por la gente, en especial por los periodistas que no han sabido digerir algunos puntos. Al contrario de lo que dicen algunos informes, dice, no permitirá a las empresas de medicamentos enviar publicidad de las medicinas en un intento de conseguir que se cambien de una marca a otra.
¡Que fuerrrte! :-(
Lee la historia completa de una trama que involucra a políticos, fabricantes de medicamentos, mucho dinero y privacidad de datos en el blog Consumer Confidential de David Lazarus (Los Angeles Times).
Y tú, ¿qué opinas?
Hace cosa de un mes escribí un post en este blog sobre la compra de listas de correo, y porqué es una mala idea hacerlo.
Hoy un cliente me hizo una pregunta sobre la posibilidad de alquilar una lista y si era conveniente hacerlo.
El alquiler de una lista se diferencia de la compra en que en este primer caso no obtienes acceso a los datos de dicha lista sino que es otra empresa la que envía por ti a su propia lista de destinatarios. Debes fiarte mucho de ese proveedor pues de otro modo nadie te asegurará que las direcciones son buenas y han ofrecido su permiso para recibir ese tipo de correos.
Las empresas que crean listas para alquilar generalmente obtienen sus destinatarios desde portales verticales o desde algunos sitios webs de carácter muy específico. Probablamente la gente que está en esas listas ha dado permiso para que les escriba el dueño del portal así como los clientes y partners de éste, pero piensa de todos modos en las consecuencias de que le escriban en tu nombre aún con permiso: los destinatarios no tendrán ni idea de quién es tu empresa y probablemente se molesten y pulsen el botón de "Esto es spam" . Y lo má simportante: no te han dado permiso explícito a ti para que les envíes correo.
Te suena familiar esto: sí, es la definición de spam o correo no solicitado.
¿Significa esto que estás contraviniendo la ley? No necesariamente, pero la cuestión aquí, como siempre, no es sólo si estás incumpliendo la ley (se supone que no lo deberías hacer nunca), sino si esto va en contra de tus intereses.
Probablamente el alquiler de la lista te va a costar una buena cantidad, y con toda seguridad los resultados que vas a obtener del emailing serán muy bajos y por lo tanto el retorno de la inversión también- Y lo que es peor, tu marca puede verse dañada si la gente piensa que eres un spammer. No tienes ni idea de si la lista se usa mucho y muy a menudo y por lo tanto la gente está harta y enfadada al recibir tu correo.
Así que la conclusión es (de nuevo) que no debes alquilar listas para hacer emailing.
Si realmente necesitas hacer crecer tu lista de suscriptores de manera muy rápida intenta anunciarte en otro boletín, co-patrocínalo, o llega a un acuerdo de co-registro con otros boletines. Pero comprar o alquilar una lista es siempre una mala cosa.
Como siempre, recomiendo que te crees tu propia lista con permiso (algunos trucos para ello aquí y aquí). Es lento y doloroso, pero es la única forma de conseguir resultados. en e-mail marketing siempre debes pensar en calidad antes que en cantidad (menos es más), y no te olvides de que tu activo más importante es tu marca y tu reputación, así que no te arriesgues a llevarla por mal camino.
En caso de que no quieras oir mi consejo, por favor, échale un vistazo a este interesante artículo de Jeanne Jennings: “Renting E-Mail Lists: What to Ask Before the Send” (inglés), y las diez reglas de las listas alquiladas de Marketing Sherpa (inglés).

La semana pasada, durante una clase de e-mail marketing que impartía, estuve hablando sobre lo que es emailing consentido y lo que ello implica, o sea, crear listas de suscriptores propias. Una de las mayores preocupaciones que tenía la gente (normal) es que haciéndolo de esta manera iban a tardar siglos en tener una lista decente. Y es verdad: es una tarea larga y costosa que demanda toda tu atención y cuidado.
La primera tentación que tiene todo el mundo es irse a Google y buscar alguien que le venda (o donde descargar) una lista de correos. Esto es una muy mala idea.
Existen muchos motivos para no hacerlo, pero el principal -dejando las Leyes y la ética a un lado- es que, por el mismo motivo que tú puedes comprar la lista, cualquiera puede hacerlo también. Así que no existe control alguno sobre quién y cuándo puede enviar correo a la lista. ¿Te suena familiar esto?. Sí, es puro y duro spam.
Una lista típica tiene una obsolescencia que va desde el 15 al 30% anual. Eso significa que si compras o descargas una lista que tiene 100.000 correos y un año de vida, obtendrás como mínimo 20.000 rebotados (seguramente muchos más) cuando la uses. Y probablemente será más vieja e inutilizable.
Además de esto estas listas se generan normalmente con "arañas" de e-mail. Se trata de unas aplicaciones especiales que rastrean las páginas Web en busca de direcciones de correo. Un montón de páginas Web por ahí tienen lo que se llama direcciones señuelo (o tarro de miel de la expresión original en inglés, "honey pot address"). Estas direcciones se encuentran en el HTML de la página pero no son visibles para los visitantes, sólo para las arañas rastreadoras. Cuando alguien les envía correo a estos señuelos el remitente se añade automáticamente a una o varias listas negras de correo y se les considera spammers. El motivo es que la única forma que tienes de conocer esa dirección es haber usado una araña ilegal. De este modo si usas una lista comprada que, sin lugar a dudas, va a tener muchas de estas direcciones señuelo, acabarás metido en muchas listas negras dañando para siempre tu reputación y tu entregabilidad.
Así que la moraleja es: crea tu propia lista con permiso. Es duro y lleva tiempo, pero es garantía de calidad, legitimidad y buenas prácticas. En este caso menos es más. Nunca jamás Y NO compres o descargues una lista. Y si lo haces, por favor, no utilices MAILCast para tus envíos :-(

Yo siempre he hecho hincapié en la importancia de una buena lista de suscriptores propia, creada con cuidado y tesón.
La creación de una lista de este tipo, por dura que sea, debe hacerse siempre de la forma correcta: una forma que cumpla las Leyes y que haga que nuestros posibles suscriptores tengan confianza en nosotros y nuestra marca.
Una forma sencilla que usan algunos para hacer crecer rápidamente sus listas es lo que se llama suscripción opt-out o implícita. Con este método simplemente reunen direcciones de correo de cualquier fuente (eventos comerciales, Internet, cualquier forma de contacto que tengan...) y las añaden a su lista. Si el distinatario no quiere seguir recibiendo más correos siempre tiene la opción de darse de baja cuando quiera. Aunque es un método muy extendido entre muchas empresas no es muy recomendable. Mucha gente, por enfado o simplemente porque no conocen tu empresa, marcarán el correo como spam, causando daño a tu marca (y a tu reputación de envío). De hecho este tipo de correo no solicitado puede ser justamente considerado spam, y en algunos países (por ejemplo España) si envías más de tres correos en el periodo de un año sin consentimiento expreso de tu destinatario puedes enfrentarte a importantes multas.
Otra forma de conseguir que alguien se suscriba a tu lista es mediante suscripción opt-in simple. En este caso los suscriptores van a tu página y usan un formulario para introducir su dirección de correo. Automáticamente se les añade a la lista y empiezan a recibir tus mensajes. Es una forma mejor que la anterior pero tiene muchos problemas potenciales:
· No estás asegurando que la dirección sea correcta. Un error en un solo caracter es suficiente para perder el suscriptor.
· No tienes forma de verificar que la persona que se suscribe es la legítima dueña de la cuenta. Esto puede llevarte a sutiaciones muy malas como que contribuyas a una estrategia de "mail bombing" (alguien a quien suscriben a muchísimas listas para bombardearlo de correo).
· Tu lista puede ser envenenada por un competidor malintencionado o por un cracker con ganas de tocar las narices. Esto consiste en añadir a tu lista varias direcciones de correo-trampa. Cuando les envías correo acabarás en varias listas negras sin darte cuenta siquiera. Una situación muy "chunga" :-(
· Suscripciones falsas de gente que sólo quiere acceder a tu contenido pero que no están dispuestos a darte su dirección real de correo a cambio.
Una variación de este método se llama suscripción opt-in simple con notificación. Se trata simplemente del mismo método anterior pero añadiéndole un correo de notificación al nuevo suscriptor. Si no quiere recibir el boletín puede darse de baja inmediatamente pulsando un enlace. Esto tampoco elimina la mayoría de los problemas que acabo de comentar.
La mejor forma de hacer crecer tu lista es usando lo que se llama double opt-in o opt-in confirmado. Con este método tus nuevos suscriptores no se añaden a la lista hasta que confirman su suscripción pulsando en un enlace en un correo que reciben inmediatamente. De esta forma te aseguras que la dirección es correcta y de que el destinatario quiere realmente recibir tus correos. Es la mejor forma de hacerlo, aunque no está exenta de problemas si no dispones de una herramienta adecuada para automatizar el proceso.
Por suerte MAILCast dispone de capacidad integrada para personalizar al máximo el proceso de suscripción, permitiéndote elegir la forma exacta en que quieres hacerlo.
En un futuro post mostraré como se puede automatizar y personalizar los procesos de suscripción y baja con MAILCast.

Una barrera a la que muchas empresas (sobre todo pequeñas) deben enfrentarse cuando piensan iniciar alguna estrategia con el e-mail es la carencia de una buena lista de suscriptores. "Tenemos pocos clientes" o "No tenemos los correos de nuestros clientes" son las principales preocupaciones que suelen tener.
Bueno, el hecho de no tener ningún correo es un problema. De hecho es un problema de los de la "pescadilla que se muerde la cola": no comienzas con una estrategia de e-mail porque no tienes direcciones, y no te preocupas de conseguir direcciones porque no estás usando el correo electrónico para nada.
Sin embargo, la relación con los clientes a través del e-mail, el marketing o la fidelización de clientes por este medio son estrategias a largo plazo. Así que el hecho es que si no comienzas a construir tu lista ahora mismo no conseguirás tener una lista nunca.
Existen muchas formas de ser proactivo a la hora de comenzar construir una lista de direcciones de correo electrónico, y comprar una base de datos no es una de ellas (son de muy mala calidad y, en muchos casos, incluso son ilegales).
Formas de construir y hacer crecer la lista
Intenta crear un buen boletín electrónico (newsletter), y por bueno me refiero a que debe aportar valor añadido a los que lo reciban. Luego promociónalo tanto como puedas: en los sobres, las tarjetas de visita, folletos, etc... y pídele a la gente que se suscriba o que te mande un correo para que los suscribas tú.
Sin prisa pero sin pausa convierte al correo electrónico en tu principal vía natural de comunicación con los clientes. No lo uses simplementa para hacer marketing o boletines. Empieza a enviar las facturas por e-mail. Avisa a tus clientes por correo de la disponibilidad de un produto que estaba agotado, confírmales los pedidos o los envíos, y todo este tipo de cosas. De este modo se acostumbrarán a recibir correo vuestro y estarán más receptivos a cualquier cosa que les envíes por este medio.
Consigue todos los correos que puedas de tus clientes actuales. Puedes preguntárselo cuando hables con ellos por teléfono o en las visitas comerciales. Pídeselo también en tus comunicaciones en papel, por ejemplo con las facturas.
Pídeles el e-mail a los que visiten tus instalaciones. Por ejemplo, si tienes una tienda informa a los visitantes sobre la existencia de tu boletín o de los servicios de valor añadido que ofrecer por correo (ej: aviso de disponibilidad de productos, actualizaciones del catálogo...).
Por supuesto coloca un campo para suscribirse a vuestro boletín en la página Web de la empresa. Haz que sea fácil suscribirte (pero cumple la ley y ofrece double opt-in, más sobre esto en próximos posts). Si haces que darse de baja sea incluso más fácil en caso de que no les interese lo que enviáis, serán menos recelosos a la hora de darse de alta.
Otra forma sensacional para conseguir muchos correos de golpe es organizando un concurso o un sorteo. Un buen sitio por el que comenzar es en un evento o convención. Si tienes un stand recoge nombres y correos de los que os visiten ofreciendo premios. No tienen porque ser muy caros y pueden ser tus propios produtos. Indícale a los visitantes que sus correos se usarán únicamente para notificar a los ganadores y enviarles vuestro boletín, y que darse de baja es inmediato y fácil más tarde si no les interesa. Puedes organizar este tipo de sorteos en tus instalaciones o en tu sitio web. Son una forma muy efectiva de hacer crecer la lista con correos de gente interesada en tus productos o servicios.
Una vez que comiences una estrategia sostenida de recolección de e-mails tu lista crecerá rápidamente.
Hoy he estado trabajando en una pequeña macro VBA (sólo tiene 97 líneas de código) de Excel que puede resultar bastante útil. Esta utilidad te permite separar de manera automática columnas de datos que contienen nombres y apellidos mezclados, de modo que obtienes dos nuevas columnas con estos elementos separados.
Es capaz de separar correctamente nombres en varios formatos:
• Nombre y apellido. (por ejemplo: Zachery Barr) • Nombre, inicial y apellido. (Stewart H. Shepherd) • Dos nombres y un apellido (José Manuel Alarcón) • Dos nombres y varios apellidos (José Manuel Alarcón Aguín)
Descárgate Name and LastName Splitter.xls (54 KB)
Para poder utilizarla deberás habilitar el soporte para macros cada vez que la abras en Excel:

Pulsa "Opciones", y selecciona la opción de "Habilitar este contenido":

Ahora simplemente copia y pega tus datos mezclados en cualquier columna de cualquier hoja de este archivo xls.
Es importante que selecciones primero cualquier rango de celdas que quieras que sea procesado (una columna) y que cuyos datos tengas que separar. Si no seleccionas nada sólo se procesará el dato de la celda actual.
Ahora vete al menú "Ver" en Excel 2007 (o a "Herramientas·Macros" en versiones anteriores) y pulsa el botón "Macros" o presiona ALT-F8, tal y como se muestra en esta figura:

En el diálogo que aparece ejecuta la macro "SplitCurrentColumn":

Al hacerlo obtendrás una nueva hoja llamada "Split" con dos columnas. En la primera estarán los nombres y en la segunda los apellidos.
Puedes procesar tantos datos como necesites pero ten en cuenta que la hoja "Split" se vaciará cada vez que ejecutes la macro, así que guarda tus nuevos datos antes. No puedes procesar datos que estén en la hoja "Split" propiamente dicha, porque es la que se encarga de guardar los resultados.
En la descarga he incluido una hoja con datos de ejemplo para que puedas probarlo bien (300 nombres generados aleatoriamente).
¡Espero que te sirva!
El factor más influyente en una campaña de email marketing es nuestra base de datos, la lista de nuestros subscriptores es nuestro tesoro. De ella depende no solo la efectividad y la conversión en ventas de nuestra campaña, pero también nuestra reputación.
Si no cuidamos nuestra lista de subscriptores, nuestros emails vendrán rebotados, y los proveedores de email nos incluirán en una lista de sospechosos de envío de Spam, manchando tu reputación..y si esta práctica continúa por un cierto tiempo, podríamos lograr un puesto seguro en la lista negra de IP´s, de tal forma que nuestros emails no sean admitidos nunca más por ciertos proveedores, aunque nuestros subscriptores hayan voluntariamente aceptado nuestras comunicaciones. ¿Cuánta gente conoces que se para a analizar su bandeja de ‘Correo no deseado’, sobre todo si la cuenta de email es de la empresa, y además recibe cientos de emails de Spam ‘reales’ a la semana?
Moraleja: Debemos mantener la base de datos y actualizar las direcciones de correo. Cuántas más veces, mejor. Todo dependerá del número de envíos al mes. Revisa tu lista después de cada envío, elimina direcciones duplicadas, errores al escribir el dominio, analiza rebotados blandos y duros.
Comprueba los motivos de tus rebotados blandos. Nuestros subscriptores pueden haber cambiado de cuenta de correo por muchos motivos: cuenta en desuso, rebasar la capacidad máxima de la cuenta, cambio de trabajo con consecuente cambio de email de contacto, cambio de cuenta por otra con más prestaciones…Intenta contactarles de otra manera y confirmar su nueva cuenta y el interés por seguir recibiendo tus boletines.
Elimina de tu base de datos los rebotados duros. Sin piedad, pues de ellos depende la efectividad de tus campañas futuras, y tu reputación.
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